Para Mansour, no se trataba de caridad sino de pago.
“Sé lo que es no tener nada. Sé lo que es dejar todo lo que tienes atrás”.
Del refugio a la responsabilidad
Mientras los incendios arrasaban Victoria este mes, quemando más de 400.000 hectáreas, destruyendo cientos de edificios y matando a un ganadero, ese recuerdo moldeó su respuesta.
Mientras los fuertes vientos propagaban las llamas, Mansour publicó un sencillo mensaje en las redes sociales ofreciendo comida y refugio en su panadería a cualquiera que lo necesitara.
“Comida gratis. Bebidas gratis. Cargando el teléfono. Un lugar genial para pasar el rato”.
“A alguien le importa”.
Mansour dijo que la iniciativa también transmite un mensaje más amplio en un momento en que el debate público sobre la migración suele estar polarizado.