El primer ministro de Japón ha anunciado planes para disolver el parlamento y convocar elecciones anticipadas en menos de tres semanas. Sanae Takaichi espera beneficiarse de sus crecientes índices de audiencia en la opinión pública. Sin embargo, dados los crecientes desafíos internos y externos, los analistas creen que se trata de una estrategia arriesgada.