La tres veces medallista sale de su retiro para correr en una de sus pistas favoritas.
CORTINA D'AMPEZZO, Provincia de Belluno – Lindsey Vonn, la esquiadora alpino más condecorada de la historia, regresará a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 en Milán Cortina, compitiendo en descenso femenino a la edad de 41 años.
Vonn se retiró en 2019 después de una carrera que incluyó 82 victorias en la Copa del Mundo (43 en descenso, la mayor cantidad de cualquier esquiador) y tres medallas olímpicas. Dijo que las lesiones, no el deseo, la obligaron a dimitir.
“Me retiré porque mi cuerpo no pudo soportarlo más, no porque personalmente quisiera terminar mi carrera”, dijo Vonn.
La posibilidad de competir en Cortina, donde ganó una decena de pruebas de la Copa del Mundo, la motivó a regresar. Después de la cirugía de rodilla, Vonn dijo que no sentía dolor por primera vez en años.
“Cambió mi vida para siempre”, dijo. “Antes tenía tanto dolor que afectó casi todo lo que hacía. Ahora puedo hacer todo lo que me propongo”.
Vonn reconoció el desafío de competir contra atletas más jóvenes, pero dijo que su experiencia era una ventaja.
“Creo que mi edad es en realidad una gran ventaja”, dijo. “He estado en la alineación titular más veces que cualquier otra persona en la alineación titular”.
También ve su regreso como un homenaje a su difunta madre.
“Mi madre sufrió un derrame cerebral cuando me tuvo y no pudo recuperarse físicamente”, dijo Vonn. “Siento que es mi responsabilidad hacer lo mejor que puedo y hacer lo que amo porque ella no pudo. Ella sería muy feliz si siguiera mi corazón y mis sueños”.
Mientras se prepara para uno de los cursos más exigentes del mundo, Vonn dijo que su objetivo es simple.
“Ahora tengo el privilegio y la suerte de tener la oportunidad de decir adiós en mis propios términos”, afirmó.